Yanina Morales todavía revive con angustia los minutos más desesperantes de su vida. En plena madrugada del domingo, despertó sobresaltada por los gritos de uno de sus hijos y, en medio del humo y las llamas que consumían una de las habitaciones de su casa en el barrio Papa Francisco, en 9 de Julio, llegó a pensar lo peor: creyó que algunos de sus chicos habían quedado atrapados en el incendio y temió perderlos.
Por fortuna, todos lograron salir con vida. Sin embargo, el fuego arrasó con todo lo que había en la vivienda y la familia ahora apela a la solidaridad de los sanjuaninos para volver a empezar. «Mi hijo, el más chico, se despertó porque le daba mucho calor y vio que las llamas ya estaban altas. Salió gritando: ‘Mamá, mamá, se quema la pieza’, decía», recordó Yanina, todavía conmocionada por lo ocurrido.
El desesperado aviso permitió que los hermanos que dormían cerca también despertaran y escaparan a tiempo. El menor sufrió algunas quemaduras leves, aunque afortunadamente no de gravedad. «Ha sufrido algunas quemaduras leves nomás, pero nada grave, gracias a Dios. Intentamos apagar el fuego con los vecinos y todo, pero no se rescató nada», lamentó.
Según contó la mujer, las llamas avanzaron con una rapidez devastadora. La principal hipótesis es que el siniestro se habría originado por una estufa que estaba en funcionamiento, aunque aún no pueden asegurarlo con certeza. «Creemos que ha sido la estufa. La verdad no le puedo asegurar bien qué ha sido, porque cuando veníamos ya las llamas estaban altas y se estaba consumiendo todo», explicó.

En medio del caos, el pánico se apoderó de la familia. Las dos puertas de la habitación quedaron abiertas y los chicos huyeron en distintas direcciones, situación que hizo creer por algunos instantes que algunos seguían atrapados en el interior. «Como se abrieron las dos puertas del cuarto, unos niños salieron por un lado y los otros por el otro lado. Por eso, cuando los buscamos acá dentro y no los encontramos, empezó la desesperación», relató.
La escena quedó grabada en su memoria como una pesadilla. «Empezamos a buscarlos y entre el humo y el fuego no los veíamos. Fue un desastre, fue una película de terror», expresó.
Una vez confirmada la presencia de todos sus hijos fuera de peligro, la familia pudo dimensionar la magnitud de las pérdidas. Los chicos escaparon apenas con la ropa que llevaban puesta y el incendio redujo a cenizas prácticamente todas sus pertenencias. «Por suerte solamente han sido daños materiales, pero los chicos se han quedado con lo puesto. Han perdido todo, absolutamente todo: documentos, útiles, guardapolvos, camas, colchones, todo lo que tenían en la pieza», señaló.
El más afectado, según contó Yanina, fue su hijo mayor, quien utilizaba equipamiento propio para trabajar en eventos. «El que ha perdido más fue el más grande, porque tenía su equipo de iluminación y sonido, todo lo que alquilaba para los eventos. Computadora, equipo de música, el televisor nuevo, no llevaba ni una semana el tele. No se salvó nada», lamentó.
Tras el incendio, el municipio brindó una primera asistencia con la entrega de dos camas y dos colchones. Sin embargo, la familia necesita mucho más para reconstruir la habitación destruida y recuperar parte de lo perdido. «Desde el municipio nos han entregado dos camas y dos colchones. Pero nos falta mucho: el material para levantar la pieza, puerta, palos, más colchones y más abrigo de cama», explicó.
El siniestro ocurrió, además, en una fecha especialmente sensible para la familia. «El Día del Padre ha sido bastante triste. Dentro de todo estábamos contentos porque no les ha pasado nada grave a los niños, pero cuando ellos mismos veían todas las cosas quemadas, a mí me daba cosa», confesó.
Ante esta situación, Yanina pidió la colaboración de la comunidad sanjuanina. La familia necesita colchones, camas, ropa de cama, materiales de construcción, útiles escolares y cualquier ayuda que les permita recuperar algo de lo que el fuego consumió en cuestión de minutos.
Frente a la necesidad de los hermanos de apellido Ruz, la madre de los chicos precisó cuáles son los talles de ropa y número de calzado para quienes quieran realizar donaciones. Por su parte, el chico que perdió sus elementos de trabajo dio a conocer sus alias para quienes quieran ayudar: Francoe26.
fuente: tiempo sj