Una ola de vandalismo y robos en el cementerio municipal de Caucete fue denunciada por familiares de los difuntos que allí descansan, quienes advirtieron que estos hechos atentan directamente contra la memoria de sus seres queridos. Según la denuncia difundida por un medio caucetero, la impunidad con la que actúan los delincuentes deja a la vista escenas devastadoras para quienes visitan el lugar.
Un vecino afectado relató que los ladrones no solo se llevaron las tradicionales placas de bronce, sino que arrancaron por completo la puerta y el marco del nicho de su suegro. La impactante imagen del lugar desmantelado y abierto al aire libre expone, para las familias, una absoluta falta de respeto y el desamparo en el que se encuentra el cementerio. “Ni a nuestros muertos dejan descansar en paz”, expresaron con profunda indignación.
El reclamo de los damnificados va más allá de un hecho puntual. Los vecinos aseguran que el cementerio se convirtió en una “zona liberada” debido a fallas estructurales de vigilancia: denuncian que el predio no siempre cuenta con sereno y que muchas veces la custodia abandona el lugar. A esto suman la escasez de iluminación adecuada y la falta de controles en los accesos, factores que facilitan el ingreso de los delincuentes durante la noche. La comunidad afirma que no se trata de un episodio aislado, sino de una modalidad delictiva que se repite constantemente ante la falta de respuestas oficiales.
Ante este panorama, las familias damnificadas piden a las autoridades municipales y policiales una intervención inmediata que incluya mayor seguridad, iluminación eficiente y presencia de serenos para frenar los saqueos. También apuntan a la intendenta Romina Rosas por la mala gestión en general y por un problema que lleva años sin solucionar. Asimismo, señalaron a la secretaria de Gobierno, Leticia Sierra, quien semanas atrás había prometido dar solución a la seguridad y el vandalismo en el cementerio, pero, según los vecinos, solo se ven promesas y no soluciones.